ARTICULOS EN DIARIOS
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15-11-2004 - La Nacion

| Un ciclo inolvidable |
| Sergio Vigil se despidió de la conducción de las Leonas, tras la etapa más exitosa de este deporte en nuestro país; en ocho años ganó un título mundial, dos medallas olímpicas y el cariño del público |


ROSARIO.- Se abraza con cada una. Llora desconsoladamente. Les agradece a todas y les comenta algo al oído. Es una despedida eterna, inolvidable, sentida. A Sergio Vigil lo levantan en andas y él disfruta con su hijo, Thiago, que justo cumple un año. El adiós que comparte con su plantel y el cuerpo técnico emociona, pero también duele, porque la carga de nostalgia es inmensa.
"Agradezco a la vida que me dio la posibilidad de dirigir a la selección; a las chicas, que me dieron todo: yo aprendí a conducir con ellas. También a todo el cuerpo técnico, al profe Barrionuevo, al país. Le doy gracias a la gente por la energía que nos dieron. Fue el torneo más maravilloso de nuestra vidas." Son las últimas palabras de Cachito como DT, tras obtener la medalla de bronce en el XII Champions Trophy, que concluyó ayer en el Jockey Club de esta ciudad. Cuando un equipo se convierte en un sentimiento nacional y excede las cuestiones deportivas quiere decir que algo muy fuerte pasó en el medio. Este ciclo de Vigil al frente de las Leonas lo hizo realidad: comenzó tímidamente en febrero de 1997 y condujo a la explosión del hockey argentino en todo el país. Convirtió a este deporte -y al nombre de Leonas, específicamente-- en una marca registrada, cuando antes la actividad se circunscribía a la pasional vida de los clubes los fines de semana y sólo a algunas apariciones de los seleccionados. Entonces, éste es el mayor logro de la Era Vigil que acaba de concluir: el rescate emotivo, al margen de conquistas y estadísticas. Por historia y pergaminos, los conjuntos nacionales de fútbol, basquetbol y voleibol y los Pumas siempre han sido los generadores del clic con la gente. Ese amor incondicional, insobornable, más allá de la contingencia de los resultados. Desde 2000, tras aquel fulgurante paso por los Juegos Olímpicos de Sydney, las Leonas se sumaron a ese pedestal de los elegidos por los hinchas del deporte argentino. En aquella cita, a falta de representantes argentinos en el fútbol y en el basquetbol, la gente buscó en estas chicas un equipo que las identificara y les permitiera soñar con una medalla. El resultado no pudo haber sido mejor: el seleccionado femenino alcanzó la final contra todas las previsiones y sólo cayó con Australia, el gran dominador de aquellos tiempos. Allí nació el vínculo total con estas jugadoras, símbolo de una generación dorada por calidad técnica y carisma. La gente no sólo vio en este equipo goles, buenas jugadas y habilidades, sino que además lo identificó como vehículo transmisor de valores: esfuerzo, humildad, solidaridad, garra, compromiso, responsabilidad, alegría, hambre de gloria, fair play. El mensaje positivo mantuvo sus bases como norma y la gente adoptó definitivamente estas señales, más allá de victorias o derrotas, vueltas olímpicas o algunas frustraciones. Después llegó el éxito en el Mundial de Perth, en 2002, y la medalla de bronce en Atenas 2004. Claro que también el periodismo ayudó a difundir vida y obra de este grupo. Además de cuestiones de sentimiento, este ciclo también provocó el crecimiento diametral de la actividad del hockey en la Argentina, porque atrajo el interés de las nenas por practicar este deporte e ilusionarse con ser Leonas algún día. Por otro lado, hasta hace 10 años era impensado que nuestro país fuera la sede del tercer certamen más importante del mundo, a cancha llena y con el sincero elogio de la Federación Internacional de Hockey (FIH). La Argentina se reposicionó como candidata permanente a organizar nuevos torneos de nivel internacional y ya está en carrera para cobijar el Champions Trophy de 2006 y algún Mundial [femenino o masculino] en 2010. Por todo eso, Vigil también sabe que lo suyo y lo de sus chicas marcó un antes y un después en el deporte. "Creo que algo pasó. Al hockey sólo lo veía la gente del hockey. Y de pronto este deporte llegó al pueblo. Fue una fuerza incontenible. Fue un deporte que llegó a los abuelos, que quizá nunca lo practicaron ni tampoco saben bien el reglamento. Pero dicen... las cosas que transmiten estas chicas", señaló el DT. "Soñábamos jugar alguna vez con tribunas llenas de gente y calor. Era algo impensado y no puedo creer que lo hayamos vivido acá en el Jockey Club." El secreto, de aquí en más, estará en capitalizar estos excelentes ocho años de hockey con Sergio Vigil al frente. Una etapa que colocó a la Argentina en lo más alto, ligada siempre a los mejores valores. Por Gastón Saiz
Triunfo sobre Australia 3-2
La satisfacción del tercer puesto
| Un futuro a la europea |
| Sin grandes compromisos a la vista, la mayoría de las Leonas continuará su carrera en las ligas más importantes del Viejo Continente en 2005 |
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| Magdalena Aicega: la capitana es una de las que eligen quedarse en la Argentina | Luciana Aymar: la mejor jugadora del mundo tiene varias ofertas de España y Holanda | Natalí Doreski: fue convocada por un club español para jugar la Copa del Rey |
ROSARIO (De nuestro enviado especial).– Cambiará todo el panorama en 2005 para las Leonas. Primero, porque ya no estará Sergio Vigil a cargo del equipo. Después, porque se producirá un éxodo importante de jugadoras al Viejo Continente, tal como sucedió en la temporada 2003, dado que el único torneo fuerte en el que participará el seleccionado femenino mayor será el XIII Champions Trophy, que se realizará en Canberra desde el 26 noviembre del año próximo y para el que la Argentina ya está clasificada.
La fuga de talentos está relacionada con la posibilidad de vivir experiencias enriquecedoras en el nivel deportivo y personal en las ligas de Holanda, España, Italia y Alemania. También, con la posibilidad de hacer una diferencia económica en euros, aunque no muy importante. Mariné Russo y Natalí Doreski, dos amigas desde la época de juniors, no tendrán mucho tiempo para descansar: desde el sábado próximo hasta el 20 de diciembre actuarán en el Deportivo Terrassa, de España, para disputar la Copa del Rey. Cada una recibirá 900 euros y 400 más en caso de que obtengan el título. Al igual que en la última temporada, la Legión argentina del Push, de Breda (Holanda), mantendrá sus apellidos. Cecilia Rognoni está instalada allí y trabaja en una agencia de turismo; renovó con ese club sureño por dos temporadas. Con ella continuarán, desde febrero hasta mayo próximos, Mercedes Margalot y Soledad García, y se podría sumar a ese conjunto Luciana Aymar, que además analiza propuestas de Klein Switzerland (Holanda) y Club de Polo (Barcelona), donde ya estuvo en 2003. Los sueldos que les paga el club holandés a sus jugadoras oscilan entre los 1500 y los 2000 euros por mes; a estos montos hay que sumarles las facilidades de contar con casa y auto. Las chicas sólo tienen que preocuparse por los gastos de supermercado. Ayelén Stepnik tendrá destino español: jugará desde febrero hasta abril en Athletic Terrassa, su club en 2003, mientras que la delantera Inés Arrondo está negociando su regreso a Egara, de Barcelona. María de la Paz Hernández tiene un pie y medio en San Saba, de Roma, mientras que paralelamente hará cursos de perfeccionamiento docente en Educación Física en las ciudades inglesas de Leicester y Rugby. Para Mariana González Oliva, que aún tiene pendiente la final de hockey local con los colores de Ciudad de Buenos Aires, frente a Lomas, su futuro podrá vincularse con Rott Weiss, de Colonia (Alemania), una entidad que ya conoce. En tanto, la arquera suplente Angela Cattáneo, que juega en Saint Catherine’s, podría recalar en Amsicora (Italia). Pero habrá varias que se mantendrán fieles a sus equipos de toda la vida: Vanina Oneto y María Paz Ferrari, que ya le dijeron adiós al seleccionado, compartirán sus habilidades en San Fernando. Magdalena Aicega seguirá en Belgrano Athletic ("No me voy a ir nunca de este equipo; mi vida está en Buenos Aires"), Claudia Burkart permanecerá en el CASI, del mismo modo que Alejandra Gulla y Mariela Antoniska se quedarán en Lomas, y Carla Rebecchi, en Ciudad de Buenos Aires. Será un duro desafío para el próximo entrenador: tendrá que optimizar los tiempos como nunca para coordinar los entrenamientos de las chicas en el Cenard y, fundamentalmente, tenerlas juntas para encarrilar un nuevo ciclo olímpico, con la mirada puesta en Pekín 2008.En el final, Fair Play y premios para las Leonas
ROSARIO (De nuestro enviado especial).- A pesar de que la Argentina no consiguió quedarse con el título en este Champions Trophy, obtuvo al menos tres halagos importantes, incluido el premio Fair Play. Las Leonas obtuvieron ese premio ya que no recibieron ni una tarjeta verde (apercibimiento) a lo largo del torneo. Una distinción que enorgulleció al cuerpo técnico de la Argentina. Además, Luciana Aymar fue distinguida como la mejor jugadora del torneo. Ella se sintió muy cómoda. Porque el Jockey Club es su segundo hogar, el lugar donde pasó innumerables gratos momentos. Y el público rosarino disfrutó de su magia y talento en este certamen. Por todo ello, no sorprendió el premio que se conoció un par de horas antes de que se disputara la final entre Alemania y Holanda. El logro se suma al que recibió el viernes último, cuando fue elegida por quienes participaron del torneo como la mejor jugadora del mundo en 2004. Lucha ya había sido galardonada con ese premio en 2001. Pero eso no es todo: Alejandra Gulla terminó como la goleadora del campeonato, con seis conquistas. La delantera de Lomas tuvo aquí uno de sus mejores torneos con el equipo. Por último, el premio para la mejor arquera fue a manos de la alemana Yvonne Frank.
15-11-04 - Diario Clarin

HOCKEY: EMOTIVO TELON PARA EL CICLO TRIUNFAL DE OCHO AÑOS DEL
ENTRENADOR ARGENTINO
Las Leonas le regalaron el bronce a Sergio Vigil
La Selección argentina se quedó con el tercer puesto en el Trofeo de Campeones, al vencer a la de Australia por 3-2, en el partido despedida del exitoso director técnico.

JUNTOS. LAS LEONAS Y EL CUERPO TECNICO QUE ENCABEZA VIGIL RECIBEN EL RECONOCIMIENTO DEL PUBLICO.(Foto: Carlos Carrión)
Rosario fue el escenario de una
serie de emociones encontradas que se vivieron en la tarde de ayer.
Porque fueron momentos de despedidas, ovaciones y lágrimas contenidas,
enmarcadas en el deseo por llevarse un último trofeo en este cierre del
ciclo de Sergio Vigil al frente de la Selección argentina.
La medalla de bronce del Trofeo de Campeones estaba en juego y Las Leonas,
dispuestas a dejar todo para obtenerla y regalársela al gran conductor del
equipo, como un dulce recuerdo que curara la amargura del adiós.
El equipo salió al campo con un nerviosismo indisimulado. Un estadio colmado y
las ganas de descargar esos sentimientos enfrentados fueron la combinación
ideal para que Australia se encontrara con un rival desconcentrado y con poco
orden en defensa. Las de Oceanía hallaron espacios entre algunas imprecisiones
de Rognoni y Burkart, a través de sus mejores delanteras, Suzie Faulkner y
Nikki Hudson.
Durante el primer tiempo, Las Leonas tuvieron más dominio de la bocha,
pero sus llegadas eran poco claras, más caracterizadas por una garra ciega y
apasionada que por un orden inteligente y calculador. Y un gol mal anulado a
Magdalena Aicega incrementó el desconcierto del equipo.
Luego de que Australia abriera el marcador con un gol de Karen Smith (córner
corto), una Cecilia Rognoni asistida por Luciana Aymar empató el partido para
reflejar el nivel del juego en los números. El ingreso de Vanina Oneto, en su
último partido con la Selección, fue una ráfaga de frescura que acomodó al
grupo y forzó dos córners cortos en favor de Argentina.
Pero cuando comenzaban a aparecer algunos indicios de mejoría para las locales,
a un minuto y medio del final de la primera mitad, llegó Faulkner para poner
arriba a Australia 2 a 1.
Todavía quedaba un tiempo, el último tramo de Vigil al frente de la Selección
argentina de hockey más exitosa de la historia. Y para darle un final feliz
a esta despedida iba a llegar la reacción aguerrida de Las Leonas.
Surgieron, con el brillo de siempre, la habilidad de Luciana Aymar, la entrega
de Mercedes Margalot y el empuje de un equipo que supo consolidarse durante los ocho
años de dirección de Cachito Vigil.
Llegó el gol del empate a través de un córner corto facturado por Cecilia
Rognoni, quien remató una bocha que se coló por entre las piernas de la
arquera australiana. Luego fue Lucha Aymar quien dio vuelta la historia
y produjo el estallido de la emoción y el festejo aturdido de la gente de
Rosario. Con un tiro de revés, que tendría que haber sido invalidado porque la
bocha no pegó en las tablas luego del córner, la mejor jugadora del mundo marcó
el 3-2 final para darle un broche de bronce a esta tarde, pero que para
el ciclo de Vigil vale oro.
Ya no habrá más goles. Ya no
habrá más "fierrazos" de revés en el círculo adversario y corners
cortos forzados por esa rara habilidad para maniobrar con la bocha en espacios
reducidos y encontrar inexorablemente el pie adversario. Ya no habrá más
Vanina Oneto en el seleccionado. Entonces, la camiseta número 9 de Las
Leonas quedará vacía por un buen tiempo más allá de quien la utilice en el
futuro...
"Venía bien pero ahora estoy un poco sensible", comentó ayer, antes
de la siesta previa al partido con Australia por el bronce del Trofeo de
Campeones. "Ya me aflojé después del partido contra China por la bronca
que me había dado el resultado de Alemania y Holanda. Y Luis (Barrionuevo)
también nos hizo emocionar a todas recién con sus palabras, en la charla técnica.
Pero ahora quiero jugar contra Australia y terminar con todo ésto de la mejor
manera. Después me voy a acordar de mi viejo, que se quedó en Buenos Aires, y
de toda mi familia. Y voy a llorar mucho".
—¿Y mañana, cuando ya seas una ex jugadora del seleccionado y cuando todo
sea historia?
—Estaré un poco triste pero iré cayendo de a poco. Me retiro en mi mejor
momento porque no me queda nada por hacer y siempre quise irme este año. Maia,
mi hija, se adelantó pero ahora tengo ganas de tener otro bebé. Pero estoy más
que plena y orgullosa y ni por casualidad imaginé alguna vez que pasaría todo
ésto alrededor del equipo.
—¿Cuáles son los torneos que más recordás?
—Varios. Sydney marcó un antes y un después. Pero no me puedo olvidar del
Mundial junior del 93, de los Panamericanos del 95, de la Champions Trophy del
2001, del Mundial 2002 aunque hayan sido sensaciones ambiguas para mí porque
salimos campeonas y me fracturé la mano.
—¿Cuál fue el partido ideal?
—Elijo dos. El 2 a 1 contra Australia en el Champions Trophy del 2001 porque
fue la primera vez que le ganamos a un equipo increíble y el 7 a 1 contra Nueva
Zelanda en Sydney.
Cumplió 204 presentaciones en el seleccionado argentino y su promedio de
gol es superior a 0,70 por encuentro. Su vida en el hockey siempre estuvo
signada por el festejo frente al arco ajeno. Por eso, ¿cuál fue el mejor gol
de Oneto en su carrera? "El de la semifinal contra Corea del Mundial junior
del 93, cuando faltaban 40 segundos para el final. Fue el primero de revés en
mi carrera, nunca me lo pude olvidar y se convirtió en un sello personal en mi
juego", afirma.
—Hablaste de los mejores recuerdos. ¿Y los peores?
—Los Juegos Olímpicos de Atlanta fueron muy tristes porque fuimos favoritas y
fallamos. Y la fractura del Mundial también fue fea aunque la tristeza se
compensó con el título. No sé cómo hice para volver: todos me decían que
sería imposible pero yo sólo quería jugar y el deseo fue tan grande que lo
logré.
——¿Quiénes son las mejores amigas que te dejó la Selección?
—Jorgelina Rimoldi, Mariela Antoniska, Silvina Corvalán, la Colo (Gabriela)
Pando, Mariné Russo, la Negra (Natali) Doreski y Claudia Burkart.
—Tenés 31 años. Dentro de 31, ¿Cómo te gustaría que sean recordadas
Las Leonas?
—Me encantaría que se recuerde el sentimiento que generan, lo que transmiten.
Ellas siempre pensaron que en este país todo es posible.
—Tuviste apenas dos entrenadores en el seleccionado nacional. ¿Qué
significa Rodolfo Mendoza para vos?
—Es mi padre en el hockey y el técnico que confió en mí.
—¿Y Sergio Vigil?
—Alguien que supo guiar al grupo hasta lo más alto.
Debutó en la Selección en junio de 1991 cuando Mendoza la llevó a una gira
por Nueva Jersey, Estados Unidos, previa a los Panamericanos de La Habana. Tenía
18 años y habían pasado 12 de la primera vez que tomó un palo de hockey y sólo
tres desde su precoz llegada a la primera de San Fernando. Ayer, en Rosario,
terminó el romance de Oneto con Las Leonas. El gol, entonces, se quedó sin
amores...
HOCKEY
Nos hicieron emocionar
Medalla de bronce y adiós a Vigil y Oneto. Se
viene la estatua de Cacho...

Cachito y Magui Aicega, la capitana, a puro llanto.
Un Cachito de bronceSergio Vigil se despidió de Las Leonas con un tercer puesto en el Champions Trophy de Rosario. Su ciclo de ocho años brillantes como entrenador incluyó un título mundial y dos medallas olímpicas. Se viene la estatua de Cacho... |
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ENVIADO
ESPECIAL. Las chicas lo llevaron en andas unos metros, sus colaboradores lo
sostuvieron en la vuelta olímpica y sus familiares le pasaron a su hijo. ¿Cómo
no llorar con todo eso? Le quedaba energía a Sergio Roberto Vigil, poca en su
cuerpito, suficiente para descargar en su despedida de Las Leonas y hacerle
caballito a Thiago durante unos minutos. Cachito le pusieron en Ciudad, porque
era chiquito, cuando jugaba al fútbol y ni soñaba con el hockey. Ahora es el
señor Vigil: se merece una estatua.
El de anoche fue su último partido al frente de Las Leonas, un ciclo que
durante ocho años se destacó por sus resultados, cerró con un bronce en el
Champions Trophy y llevó al hockey femenino de nuestro país a lo más alto del
mundo, pero Cachito todavía no dijo chau. ¿Cómo? El lo explica: "Mi
contrato termina el 31 de diciembre. El mes próximo tengo que planificar
algunas cosas más y quiero dejarle todo organizado al futuro cuerpo técnico.
El objetivo es que siga el camino de crecimiento". Es un símbolo y se fue
como su amigo Marcelo Bielsa (la diferencia es que el Loco renunció). Por algo
firma tantos autógrafos como las jugadoras.
La sensibilidad de Vigil desbordó en el partido contra Australia, porque lo
conmovió el apoyo de la gente y coincidió con el primer cumpleaños de su
hijo. "Sueño con tomarlo en mis brazos y cantar el Himno con nuestra
gente", había contado unos días antes. "Es un momento fantástico
para todos", dijo con un nudo en la garganta y los ojos húmedos tras la
ceremonia. De nuevo cayeron lágrimas, igual que en cada victoria importante y
en cada lista de las almitas, como llama a sus chicas. Suena demasiado blando…
¿Un defecto? Para nada. La actuación, otra de sus pasiones, queda para los
ratos libres. Luis Ciancia, el head coach que lo designó en febrero del 97 y lo
acompañó hasta mediados del 2000, lo define: "Muchos lo creen tonto. No
lo conocen".
Las Leonas nacieron de su mano, con la explosión en los Juegos de Sydney 2000 y
la consagración en el Mundial de Perth 2002, recuerdos inolvidables.
"Muchos equipos ganarán torneos y lograrán buenas estadísticas, pero
pocos dejarán una huella en el hockey mundial. Estas chicas se metieron en la
historia", analiza. La campaña igualmente no deja lugar para los
cuestionamientos. "Estamos en una etapa de consolidación. Buscamos el
objetivo de afirmarnos entre los equipos top y ubicarnos entre los cuatro
primeros en la mayoría de los torneos. Todavía jugamos el local en césped
natural…", había explicado en su primer entrenamiento.
A los 32 años, tras haber debutado en Los Cedros y luego de haber pasado por
Ciudad, arrancaba como el técnico más joven en la historia de un seleccionado
de nuestro país. Difícil era reemplazar a Rodolfo Mendoza, el hombre que llevó
al equipo al título mundial junior en Terrassa 93 y consiguió el subcampeonato
en mayores en Dublín 94, pero en los Juegos de Atlanta 96 decepcionó con el séptimo
puesto. Esas jugadoras progresaron en lo táctico con Vigil y crecieron en lo físico
con Luis Barrionuevo, el otro pilar del ciclo, que también se despide. El
trabajo durante casi 11 meses al año dio sus frutos. "Fue la clave del éxito",
reconoce. "Esa fuerza para empezar a las ocho de la mañana y superar los
problemas diarios. Así se hicieron Leonas", acepta Cacho.
Cachito les puso nuevos desafíos tras cada conquista. "Guarden esta
medalla para sus nietos. Vamos por más", les dijo tras la plata en Sydney
2000. Después festejaron el Champions Trophy 2001 en la casa de las holandesas,
ganaron el Mundial de Perth 2002 sin derrotas en el camino y con el bronce en
los Juegos de Atenas 2004 completaron un ciclo olímpico redondo. Ningún equipo
nacional se había colgado dos medallas consecutivas. Ahora, a los 39 años,
analiza su futuro. Antes de Atenas tuvo una buena oferta para dirigir a los
varones del Polo español, pero respetó su contrato hasta el final y siguió
con las chicas más allá del lógico desgaste. "Ya no puedo estar con otro
seleccionado. Aunque con eso se me cierren puertas… ¿Cómo hago para
enfrentar a mi país? No me lo permito".
| Lo
que hizo me llena de alegría |
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Esto es
una fiesta para todos. Me siento orgullosa por la unión que demostró el grupo
y lo que consiguió en este ciclo brillante, más allá de los resultados. Lo
que hizo Cachito me llena de alegría, primero como esposa y también como
seguidora del hockey. Esto justo coincide con el cumpleaños de nuestro hijo,
Thiago... Es un festejo doble. Completo.
Cachito demuestra que, con amor, todo se puede. No es fácil ser familiar de un
deportista de alta competencia y acompañarlo durante tanto tiempo. Menos en un
deporte amateur. Recuerdo el viaje a los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, donde
las chicas se colgaron la medalla de plata y sorprendieron a todos. Se
convirtieron en un equipo histórico para el hockey argentino. Y también para
el hockey mundial.
¿Qué viene a partir de ahora para nosotros como familia? Antes que nada, unas
merecidas vacaciones, para que él descanse principalmente en lo mental y luego
piense bien sus chances para el futuro. Sé que todavía no tiene nada decidido.
Todo esto provocó mucha atención y se transformó en algo demasiado grande.
Textuales de Cachito
Cachito
habló de sus almitas y el triunfo
El tercer puesto
Me voy muy feliz. Les agradezco mucho a todas las chicas que estuvieron en el
ciclo y a las personas que me acompañaron. Yo era demasiado joven cuando
empezamos".
No quedó nadie sin dedicatoria
Los agradecimientos
Todos los logros son de las chicas. El alma que mostraron en estos ocho años la
volvieron a expresar. Lograron superar la adversidad y conseguir un victoria muy
difícil".
Todo lo que pasó y lo que viene
Dejó su huella
A este equipo le di entrega. Puse lo máximo. Trabajamos mucho, cometimos
errores y disfrutamos de cada éxito. Al próximo cuerpo técnico le pido la
misma entrega".
Ya lo extrañan
Magdalena
Aicega
Capitana
"Se lo va a extrañar. No hay un entrenador igual. Nadie se le parece en el
mundo. Nos enseñó humildad y nos formó con trabajo. Espero que esos valores
no se pierdan".
Soledad García
Delantera
"No me imagino al equipo sin mi técnico. Vamos a sufrir mucho. 'Sole es la
esmeralda que puliremos', le decía a mi mamá. Es mi segundo papá".
Natalí Doreski
Delantera
"Me deja muchas cosas. Le agradezco por todo lo que
me dio como persona. El que venga ahora tiene que seguir el mismo camino que
Vigil".
En el horizonte de Cachito asoma España
El futuro de Cachito se va a definir en unos meses. El hockey es la prioridad. No quiere un seleccionado, pero varios clubes españoles lo tienen en carpeta y preparan ofertas para el mejor DT del mundo. ¿Fútbol? "No dije que quiero trabajar en eso. Si llega alguna oportunidad, para formar parte de un cuerpo técnico y cumplir una función específica, lo tomaría en cuenta. Pero mi deporte es el hockey", dijo.
ROSARIO
(ENVIADO ESPECIAL). El rosarino César Blanco, presidente de la Confederación,
hace dos semanas hizo un anuncio que sorprendió: "Vigil todavía no nos
dijo que se iba". Sin embargo, Cachito lo había hecho público a principio
de año, en una decisión que, quizá, tomó demasiado temprano y luego lo
complicó más en lo sentimental. ¿Sigue de head coach? Casi descartado. Lo
cierto es que Vigil deja el equipo y la Confederación tiene un trabajo difícil:
encontrar al reemplazante ideal. También deja el PF Luis Barrionuevo y esperan
novedades Gabriel Minadeo, asistente, y Claudia Medici, jefa de equipo.
Para el cargo de DT sobran interesados. Minadeo, segundo de Cachito a partir de
Sydney 2000, tiene muchas chances porque se parece bastante hasta en lo físico
y conoce al grupo por dentro. Marcelo Garraffo, una leyenda como jugador y luego
técnico de los varones, aparece como el principal rival. Blanco descartó la
llegada de un extranjero y congeló la resolución hasta las elecciones de la
Confederación en abril. En la agenda del año próximo figuran dos torneos
importantes: el Mundial junior (septiembre en Chile) y el Champions Trophy
(noviembre en Canberra, Australia). Ideal para formar un equipo para el Mundial
de Madrid 2006, con las chicas que queden y las nuevas que se sumen.
Para el buzo
Minadeo,
mano derecha de Cacho
Mano derecha de Vigil desde Sydney, dirigió en el Champions del 2003, cuando
Cachito faltó por el nacimiento de su hijo. Es DT de las chicas de Hacoaj.
Garraffo, uno con mucha historia
Brilló como jugador. Como DT no le fue bien con el masculino. Sí llevó lejos
a las de St. Catherine's y, este año, logró éxitos con los chicos de Ciudad.
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Stepnik, Gulla, Aicega y... Vana, que sigue en San Fernando, al aire.
ROSARIO
(ENVIADO ESPECIAL). Maia, su hija, estaba vestida con la camiseta argentina que
llevaba el nueve y el apellido en la espalda. Apenas terminó el partido, Vanina
Oneto la recibió de manos de su marido y la paseó por la cancha. La mamá
Leona se retiraba del hockey internacional. ¿No hubo gol ayer? Bati jugó 203
partidos con la Selección y sumó 148 tantos. Es la que más anotó en la
historia argentina. ¿Alcanza?
"Me siento muy querida. También un poco triste, porque se terminó esto en
persona, aunque sigue en espíritu y no me arrepiento de esta decisión. Formar
parte de este equipo es ser tocada por la varita mágica", se despidió la
delantera de 31 años. Raro en otra época, Oneto arrancó de suplente y miró
al lado de Vigil las dedicatorias en las banderas. "Vana: gracias por todo
lo que nos diste en estos años. Te vamos a extrañar", era uno de los
cinco mensajes colgados en las tribunas. Con el primer gol australiano, la gente
pidió su ingreso y el técnico cumplió enseguida. En lugar de Sole García,
arrastró la marca de Arrold y luego se le pegó Ditton, pero la de San Fernando
se convirtió en una pesadilla. Con su polenta de siempre, preocupó en el área
y forzó tres cortos seguidos. Australia estuvo dos veces arriba en el marcador,
y fue Rognoni la que puso la igualdad en cada etapa. Lucha Aymar, elegida mejor
del mundo y del torneo, cerró el 3-2. las Leonas, además, recibieron el premio
Fair Play.
Al final, después de obligar dos cortos más, la gente coreó su nombre y esperó
el gol de la despedida. No se dio. Ya la había hecho festejar muchas veces.